CURSOS

Manejo de emociones y superación de la ansiedad

Este curso está diseñado para que puedas aprender técnicas simples y de gran eficacia de PNL que te permitirán adquirir un estado emocional de tranquilidad y seguridad.

Tendrás la oportunidad de poder trabajar tus emociones de una forma muy rápida y sencilla.

¿Qué beneficios puedes obtener en este curso?

  • Aprender a relajarte.
  • Lograr y mantener un estado de tranquilidad cuando lo desees.
  • Adquirir pleno dominio emocional en cualquier momento.
  • Desarrollar y reforzar la confianza en ti mismo.
  • Superar tus miedos.
  • Conseguir un cambio de actitud ante cualquier dificultad.
  • Aprender a acceder al estado emocional más apropiado en cada momento.
  • Acallar la voz interior crítica y que te limita.
  • Mejorar tu salud física y mental.

¿Cómo lo vas a aprender?

Algo a destacar en este curso es la forma tan rápida y fácil de asimilar estos nuevos conceptos. A través de visualizaciones guiadas, tendrás la oportunidad de poner en práctica una serie de herramientas que te permitirán lograr un cambio en tus estados emocionales, aprendiendo técnicas que te ayudarán a sentir una mayor tranquilidad y seguridad ante cualquier dificultad.

¿Cuáles son las ventajas?

  • Aprenderás de una forma fácil a utilizar las técnicas y a llevarlas a la práctica en los momentos en que lo necesites.
  • Descubrirás y comprenderás una forma diferente de vivir las experiencias estresantes.
  • Aprenderás técnicas que te ayudarán manejar tus emociones ante cualquier dificultad.

LAS EMOCIONES

Si definimos los sentimientos como estados afectivos de atracción o rechazo ante diversos estímulos, podemos decir que las emociones son reacciones de ajuste de esos sentimientos.

Las emociones suelen ser pasajeras; provocan cambios en el sistema nervioso autónomo, que regula el ritmo cardíaco, la respiración, la sudoración, etc. Además envían señales externas, cambios de expresión, rostro, voz y postura corporal. Ejemplos: seguridad, alegría, miedo, motivación…

Es de vital importancia darnos cuenta de que todas nuestras emociones aparecen por algún motivo en un momento dado.
Las emociones constituyen un medio que utiliza nuestro inconsciente para transmitirnos algo. Descubrir la información que lleva cada emoción es de gran importancia para lograr un cambio positivo.

Algo fundamental para tener éxito en la vida es aprender a manejar nuestras emociones, primero aceptándolas y luego aprovechando la información que recibimos de ellas.

Si queremos cambiar alguna emoción, el primer paso es aceptar esa emoción y para esto es importante llegar a comprender que dicha emoción está ahí por algo, desempeña un papel y nos aporta un beneficio.

La aceptación y el conocimiento que nos ofrece la emoción es un requisito previo para transformarla en algo útil y beneficioso. El hecho de darnos cuenta de que dicha emoción nos ha brindado una enseñanza y de que, incluso, era necesaria nos da la oportunidad de comenzar a percibir cómo podemos conservar ese mismo beneficio sin la necesidad de mantener la emoción en nosotros.

Las emociones no surgen sin motivo, sino que, en general, se deben a nuestros pensamientos, es decir, a los procesos cognitivos que se dan en nuestro cerebro.

Podemos imaginar una situación X y ante ella podemos elegir entre un amplio abanico de posibles estados emocionales (miedo, tensión, tristeza, seguridad, tranquilidad, alegría…)

Ante un mismo acontecimiento las personas realizamos diferentes evaluaciones, de acuerdo a la realidad que nos hemos creado. La información recogida a través de nuestros sentidos es filtrada y elaborada, a través de un proceso de generalización, eliminación y distorsión y, finalmente, es codificada: de este modo adquiere un sentido particular en cada uno de nosotros que determinará nuestro estado emocional.

Se pueden distinguir dos clases de estados emocionales:

  • Estados limitadores: son aquellos que nos limitan o impiden tener la conducta apropiada para lograr aquello que deseamos.
  • Estados de recursos: se refiere a los que nos ayudan a obtener los resultados que esperábamos.

Debemos poner especial atención en el estado en que nos encontramos ya que éste influirá de una forma muy directa en nuestra conducta. De ahí la gran importancia de desarrollar la habilidad de acceder al estado más apropiado en cada situación si queremos ser más competentes en lo que hagamos.

Así mismo debemos tener en cuenta que un mismo estado puede ser muy útil y beneficioso en ciertas ocasiones, pero también ese mismo estado puede ser limitante en otros momentos. Por ejemplo, si queremos realizar un trabajo muy minucioso, necesitaremos sentir concentración y motivación para finalizarlo con éxito, pero esos mismos estados no serían los más apropiados para conseguir relajarnos.

Cada vez que vamos a realizar algo, consciente o inconscientemente nos desplazamos al pasado y conectamos con ciertas emociones relacionadas con esa experiencia.

Las personas revivimos una y otra vez experiencias del pasado que ya no nos sirven para nada y que, a menudo, nos llevan a sentir emociones desagradables: miedos, tensión, tristeza…Y aunque podríamos encontrarnos en un buen momento presente, viviendo algo agradable o interesante, los recuerdos de aquello que «ya vivimos antes» nos impiden concentrarnos en lo que está ocurriendo ahora, el presente.

Desafortunadamente, nuestros hábitos en la forma de pensar nos dificultan disfrutar del presente. Pasamos mucho tiempo reviviendo situaciones del pasado o creando otras que todavía no han ocurrido. Sin embargo, esas situaciones no existen como tales, o bien porque ya pasaron y han dejado de ser reales o bien porque todavía no se han producido (y no sabemos si se producirán).

Si fuéramos capaces de aprender a poner la atención en el presente, viviríamos mucho más tranquilos, aprovecharíamos más este momento y seríamos mucho más competentes en lo que hacemos aquí y ahora.

Con nuestros pensamientos nos movemos con gran facilidad para revivir situaciones pasadas, o bien creamos aquello que imaginamos de acuerdo a lo que sentimos en ese momento.

Así pues, esa capacidad que tenemos para desplazarnos por el tiempo a través de nuestros pensamientos podríamos utilizarla de una forma verdaderamente eficaz si fuéramos capaces de traer al presente el estado emocional más apropiado para cada momento.

Si queremos ser mejores en lo que hagamos, tendremos que poner especial atención en recuperar nuestros recursos internos para alcanzar una gran habilidad y maestría en todo aquello que emprendamos.

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